COLECCIONES ARQUEOLÓGICAS

COLECCIONES ARQUEOLÓGICAS DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA. APUNTES HISTÓRICOS

Web Colección arqueológica de la Universidad de Sevilla

Catedrático José Beltrán Fortes. Departamento de Prehistoria y Arqueología, Universidad de Sevilla. Grupo de Investigación: Historiografía y Patrimonio Andaluz. Universidad de Sevilla

La Universidad de Sevilla cuenta en su patrimonio histórico artístico con un importante conjunto de materiales arqueológicos, de diversas épocas históricas, que se encuentra en proceso de catalogación dentro del marco de actuaciones del Centro de Inicativas Culturales de la Universidad de Sevilla (CICUS) y, más recientemente, del Secretariado de Patrimonio Histórico y Artístico de la Universidad de Sevilla, mientras que una primera fase fue realizada en e marco de la conmemoración del V aniversario de la fundación de la Universidad de Sevilla, en 2005[1], que se integra así en esa importante labor que institucionalmente se está realizando de tutela de este patrimonio histórico artístico universitario.

Personalmente he tenido la oportunidad de tener contacto con estas colecciones arqueológicas a raíz del comisariado de una exposición que, junto a Rosario Huarte Cambra, comisariamos conjuntamente por encargo del CICUS y que se abrió al público entre diciembre de 2012 y febrero de 2013 bajo el título “Un Museo en la Universidad. Colecciones Arqueológicas de la Universidad de Sevilla (siglos XIX y XX)” (Figs. 1 y 2). Se llevó a cabo en un ámbito de exposición muy especial para nuestra Universidad, la capilla de Santa María de Jesús, en la zona de la antigua Puerta de Jerez de Sevilla, ya que es el único elemento arquitectónico que resta del Colegio-Universidad homónimo de Santa María de Jesús, fundado en 1505 por Rodrigo Fernández de Santaella y que es considerado el inicio original de la actual Universidad de Sevilla[2]. Aunque el resto de la edificación se destruyó en 1920 con la apertura de la actual avernida de la Constitución, la capilla se conservó, ya que había sido declarada Monumento Nacional en 1901, gracias a los esfuerzos de José Gestoso y Pérez[3].

Los objetivos de aquella exposición de 2012-2013 fueron múltiples y se desarrollaban en los siguientes:

Dar a conocer una parte importante y significativa del patrimonio histórico de la Universidad de Sevilla, en el apartado del patrimonio arqueológico, que es poco conocido actualmente.

Destacar la significación de tales colecciones en la propia trayectoria histórica de la institución universitaria durante los siglos XIX y XX en relación con su vocación docente, en cuanto que el origen de tales colecciones tiene que ver con un uso didáctico y formativo del alumnado en los apartados teórico-prácticos.

Evidenciar el interés de la Universidad por las labores de conservación y difusión de ese patrimonio arqueológico, posibilitando en el futuro el acceso a los especialistas y potenciando por ende la faceta de investigación y reivindicando una recuperación más efectiva de su función vinculada a la docencia universitaria. Realmente es un deber de la Universidad la conservación y difusión de ese patrimonio con medios adecuados, disponiendo su uso para objetivos de investigación y docencia.

Destacar la importancia de la Arqueología como disciplina universitaria durante el siglo XX en la Universidad de Sevilla, acorde con el desarrollo científico y metodológico de la ciencia arqueológica.

Y, finalmente, continuar la presencia efectiva de la Universidad de Sevilla en la sociedad, como institución de enseñanza superior que justifica su existencia en la promoción de los más altos valores culturales y éticos en ese proceso de enseñanza de su alumnado, pero asimismo en la colaboración para una mejor formación intelectual de la sociedad en general…[4].

tr2

Tríptico de la exposición ” Un Museo en la Universidad. Colecciones Arqueológicas de la Universidad de Sevilla (siglos XIX Y XX)” (Sevilla, capilla de Sta. ,María de Jesús, 2012/2013), CICUS.

En el marco de los estudios preparatorios de la exposición tuvimos ocasión de llevar a cabo un estudio de la historia de las colecciones arqueológicas, que es el tema que ahora presentamos en este marco de estudio general sobre el patrimonio cultural de la Universidad de Sevilla en el I Encuentro de Arte y Ciencia bajo el lema “Colecciones educativas de la Universidad de Sevilla”[5].

Históricamente son dos las colecciones arqueológicas que se desarrollan en la Universidad de Sevilla y que han tenido diversos avatares en nuestra institución: la colección de materiales prehsitóricos que formó parte del Gabinete de Ciencias Naturales creado por Antonio Machado y Núñez en 1850; y el museo arqueológico de la Facultad de Filosofía y Letras que creado por el rector Adolfo Morís y Fernández-Vallín en 1898.

  1. Colecciones de materiales prehistóricos del Gabinete de Ciencias Naturales.

El catedrático Antonio Machado y Núñez[6] (1812-1896) se incorporó a la Universidad de Sevilla en el mes de noviembre de 1846 para explicar en la Facultad de Letras “…Zoología, Mineralogía y nociones de Geología” y, posteriormente, Botánica[7], en un momento en que se están aplicando las reformas de 1845 del llamado Plan Pidal. Así, en la Universidad de Sevilla ello tiene como consecuencia, según indica el rector Antonio Martín Villa, que se “…añadiese la importantísima colección de medios materiales, ya en la mejora de los edificios, ya en el menaje, bien en los libros y bibliotecas, bien en gabinetes, jardines y herbarios[8]. De esta manera fue creado oficialmente, en 1850, un Gabinete de Zoología y Mineralogía, con aula aneja de Historia Natural, bajo la dirección de Machado y Núñez, aunque las colecciones habían comenzado a formarse algunos años antes, incluyendo materiales prehistóricos, tanto útiles como huesos prehistóricos que compartían lugar con minerales y fósiles[9]. Con la creación de la Facultad de Ciencias como consecuencia de la ley Moyano de 1857 se trasladó a esta nueva facultad, ocupando lugar en el segundo piso del patio segundo de la sede de la Universidad Literaria de Sevilla de aquellos momentos (Fig. 3), en la actual calle Laraña de Sevilla -donde hoy se sitúa la Facultad de Bellas Artes, aunque el edificio está totalmente reestructurado-, en una galería de trece por cinco metros y medio, con vitrinas, y con dos cuartos adjuntos para preparador y taxidermista. Según refiere el siguiente director –y sucesor en la cátedra de Machado tras el traslado de éste a la Universidad Central de Madrid en 1884-, Salvador Calderón Arana[10]: “…se reducía el local a una sala para la que se construyó una estantería: pero no tardaron ambas en hacerse insuficientes para los envíos del Museo de Madrid, los donativos y adquisiciones diversas con que la actividad del Sr. Machado enriquecía el gabinete, y en 1864 hubo que ampliar el local con nuevas galerías y armarios, que se construyeron ex profeso. La supresión de la Escuela industrial de Sevilla, de glorioso recuerdo, proporcionó después, en 1867, un buen ingreso de material científico y mueblaje al citado gabinete[11], según se puede ver en la única fotografía que se dispone, de fecha algo posterior y conservada en la Fototeca de la Universidad de Sevilla (Fig. 4).

 

Como ha indicado María Teresa Henares, “…los materiales de esta primera fase de formación de la colección de Prehistoria procedían tanto de la Península Ibérica, como del resto de Europa. De los primeros, los más abundantes eran los de Andalucía, sobre todo los recogidos en Sierra Morena y Granada; de los segundos, los procedentes de Francia[12]. En efecto, en el marco de los trabajos geológicos llevados a cabo por Machado y Núñez y sus alumnos en Sierra Morena obtuvieron diversos materiales prehistóricos (Fig. 5), que se incrementaron de manera significativa con la donación que Guillermo Mac Pherson hizo, ya en 1870-1871, de materiales obtenidos en sus trabajos en la Cueva de la Mujer, en Alhama de de Granada, incluyendo útiles de piedra pulimentada y tallada, cerámica, huesos humanos y animales, y otros ecofactos[13]. Materiales extrapensinsulares procedían de Gran Bretaña, Bélgica, Dinamarca y, sobre todo, Francia, como fruto de las relaciones personales de Machado con otros invetigadores europeos. No debemos olvidar que no existía una política patrimonial arqueológica en España (la primera ley de excavaciones arqueológicas no será promulgada hasta 1911) y que era habitual el intercambio de materiales arqueológicos entre estudiosos y coleccionistas.

Salvador Calderón reorganizará e incrementará los fondos del Gabinete de Historia Natural tras 1884, “…con frecuentísimas excursiones y grandes reformas en el gabinete, que se convirtió en verdadero museo, y laboratorio de trabajos de investigación[14], y que se tradujeron en la constitución de una sección específica de materiales prehistóricos. Así, en un libro que se conserva de inventario de época de Calderón se describe el elenco de piezas de la “Colección de Prehistoria General y del país”[15] (Fig. 6).

La continuación del referido Salvador Calderón fue bastante perjudicial para las colecciones del gabinete, en especial durante el período del profesor Serafín Sanz Agud, entre 1900 y 1909, ya que descuidó el gabinete y se interesó, sobre todo, por la docencia y el intento de creación de un jardín botánico en el Parque de María Luisa, amén de la escasa actividad por aquellos años de la sección sevillana de la Sociedad Española de Historia Natural. Además, es durante este período cuando se produce un acontecimiento singular: el trasvase de colecciones arqueológicas desde el museo del gabinete al nuevo museo arqueológico de la Facultad de Filosofía y Letras, que capitalizará a partir de ahora el interés por el patrimonio arqueológico. Se trataba de materiales paleolíticos, neolíticos y otros procedentes de América, consideradas tradicionalmente como útiles precolombinos, aunque no prehistóricos. Como hemos dicho en otra ocasión: “Los años en los que el Gabinete y sus colecciones eran una carga para el anciano Sanz, fueron también los años en los que Hazañas se afanaba por acrecentar las colecciones del nuevo museo de la Facultad de Filosofía y Letras, así que una petición suya de materiales prehistóricos por los que nadie se preocupaba debió ser gustosamente atendida, sin reparar en la pérdida que representaba para un veterano museo en horas más que bajas[16].

El siguiente director fue Félix Gila Fidalgo, desde el año 1909, quien “…al ofrecer el Museo como local de reunión para la Sección sevillana de la SEHN, se produjeron nuevas incorporaciones de instrumental lítico, provenientes de donaciones de los socios, incluido el propio Gila[17], activando el gabinete, aunque su repentina muerte (en 1912) interrumpió esa actividad. Finalmente, la etapa de Francisco de las Barras y Aragón[18], quien había sido discípulo de S. Calderón, como catedrático de Mineralogía, Botánica y Zoología, desde 1913, supuso un nuevo impulso a las colecciones del museo del gabinete, que afectó también al incremento de “…la colección antropológica, especialmente de objetos prehistóricos[19], aunque esa labor asimismo se interrumpió con el traslado de F. de las Barras a Madrid en 1919. Teresa Henares, que ha estudiado pormenorizadamente los materiales prehistóricos de esta colección indica que a partir de ahora se convierte en un “fósil museográfico” ya que “…se mantuvo la clasificación de Mortillet, y [que] la Nomenclatura de voces técnicas y de instrumentos típicos del Paleolítico, publicada en 1916 por la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas, no llegó a aplicarse a las piezas de la colección[20]. El catedrático Pedro Castro Barea fue asimismo muy activo en el incremento y reorganización de la colección mineralógica, pero los materiales arqueológicas ya no suscitaban el interés anterior entre estos investigadores naturalistas. En efecto, se constata en España un progresivo desinterés por los temas prehistóricos de los profesores e investigadores de las Ciencias Naturales, en cuyo marco se había desarrollado hasta entonces, y que se manifestará, por ejemplo, en 1922, en el hecho de que la primera cátedra universitaria de carácter prehistórico en España, llamada de Historia Primitiva del Hombre, se dotará en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid y no en la Facultad de Ciencias[21].

En 1954 la Universidad de Sevilla se trasladó desde la antigua sede de calle Laraña (que había sido Casa-Profesa de los Jesuitas hasta el siglo XVIII) a la nueva sede universitaria de la Antigua Real Fábrica de Tabaco, lo que supuso la desaparición efectiva del antiguo museo del gabinete tal como se había concebido hasta entonces. Así, la colección de minerales, incluyendo los materiales prehistóricos, se trasladó hacia 1957 a la Antigua Real Fábrica de Tabaco, pero las colecciones de Zoología y Botánica permanecieron en la antigua sede de calle Laraña, y sufrirán pérdidas irreparables[22]. En 1975 se creó un Museo de Geología, pero donde no interesaban ya las colecciones prehsitóricas, que fueron cedidas, en 1994, al Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Facultad de Geografía e Historia, donde se exponen actualmente como fondos del patrimonio universitario en espera de su incorporación a un deseable y nuevo ámbito museístico.

  1. El Museo Arqueológico de la Facultad de Filosofía y Letras.

La Arqueología se desarrolla como disciplina en las universidades europeas especialmente durante la segunda mitad del siglo XIX, sobre todo en países como Alemania e Italia (con sus respectivas unificaciones) o Francia e Inglaterra. Por el contrario, el caso español certifica un evidente retraso con respecto a estas potencias, que se traduce en la tardía incorporación de la docencia arqueológica en la universidad. Hay que esperar el movimiento regeneracionista surgido tras el desastre de 1898 para que se produzca un cambio sustancial. Así, un real decreto de 20 de julio de 1900 suprimía la Escuela Superior de Diplomática e incorporaba las enseñanzas impartidas en ella en la Universidad Central de Madrid, existiendo en el marco de los Estudios Históricos la asignatura de Arqueología (art. 9), y añadiendo que formaría parte de las del primer grupo de la Licenciatura de Historia (art. 26) y que “en Madrid, la Arqueología y la Numismática han de ser enseñadas en el Museo Arqueológico Nacional” (art. 30). Se entendía, pues, que esta docencia arqueológica (unida a la numismática) debía tener un componente práctico importante, que proporcionaban las colecciones museísticas, como en el caso del Museo Arqueológico Nacional en Madrid. Tampoco debe olvidarse que la formación de “anticuarios” (llamados ya en el nuevo siglo XX como “arqueólogos” en la legislación) en el marco de la Escuela Superior de Diplomática había tenido una orientación fundamentalmente “de gabinete”, para formar a funcionarios para el desempeño de sus funciones en los museos arqueológicos, desligada de los avances que la ciencia arqueológica había tenido en Europa por aquellos últimos decenios del siglo XIX.

Aunque, como se spuntó antes, el Museo Arqueológico universitario se fundará en 1898, el mismo año del desastre colonial, hay referencias a que ya previamente existía una colección de piezas arqueológicas anexa a la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras, que había sido creada a raíz de la ya citada ley Loyano en 1857, separando de ésta la Facultad de Ciencias. Así, el 4 de enero de 1876 se recoge en las actas de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Sevilla que se solicitara a la Biblioteca de la Universidad de Sevilla diversas piezas arqueológicas para los fondos del Museo Arqueológico Provincial de Sevilla[23]. Desde 1871 el arquitecto-arqueólogo Demetrio de los Ríos, vicepresidente de la Comisión y excavador de Itálica, intentaba incrementar los fondos arqueológicos recogidos por la Comisión desde su fundación en 1844 para preparar su exposición en el edificio del exconvento de la Merced, donde se situaba el Museo de Pinturas[24]. Las obras de instalación habían comenzado de manera efectiva en 1875 y sería finalmente inaugurado como Museo Arqueológico en 1879, bajo la dirección de Manuel Campos Munilla, del cuerpo de archiveros, bibliotecarios y anticuarios[25] (Fig. 7).

No eran por tanto las piezas prehistóricas del Gabinete de Historia Natural las que interesaban al Museo de Sevilla y desconocemos si se accedió a lo dispuesto, pero algunos años después se plantea ya la necesidad de crear un museo arqueológico universitario que respondiera a las necesidades docentes. Así, según se recoge en un acta de la Facultad de Filosofía y Letras del 18 enero de 1892 (Fig. 8): “El Sr. Presidente llamó la atención del Claustro sobre la conveniencia tanto de fomentar la Biblioteca de la Facultad, aumentando el catálogo de sus obras y facilitando el estudio de ellas así á los Sres. profesores como á los alumnos, y también de procurar la realización de un pensamiento, iniciado hace ya tiempo, ó séa la formación de un museo arqueológico, verdaderamente indispensable para los estudios de Historia. Reconocida por el Claustro la importancia de ambos puntos, y despues de deliberar detenidamente sobre ellos, se acordó encargar al infraescrito Secretario la redacción de una lista de las obras más indispensables que deben figurar en la Biblioteca consultando para ello á todos los Sres. Catedráticos; y asimismo encargar al Sr. D. Manuel Sales la formación de un proyecto de Museo arqueológico, en atención á haber sido este Sr. Catedrático el iniciador del pensamiento[26].

Manuel Sales y Ferré (1843-1910) había sido catedrático de Geografía Histórica desde su incorporación a la Universidad de Sevilla en 1874, pasando a ser de Historia Universal con la reforma de 1880, puesto que ocupará hasta 1898, en que se trasladó a la Universidad Central (Fig. 9). Fue una figura señera en la introducción de la Prehistoria en España, si bien no desde un punto de vista de la actividad de campo, sino a partir de la publicación de monografías sobre Prehistoria[27] y de su interés por los estudios sociológicos del hombre prehistórico, que explica que –a su marcha a Madrid- ocupara la primera cátedra de Sociología creada en España, a nivel de doctorado[28]. La idea no era nueva para Sales y Ferré, ya que en el Ateneo y Sociedad de Excursiones de Sevilla, fundado por él en 1887, también se conformó un museo arqueológico adscrito a la biblioteca, en relación con la importante vertiente didáctica que pretendía tener esta institución, a través de viajes formativos, conferencias, lecturas y estudios de materiales arqueológicos y artísticos[29].

Discípulo de Sales y Ferré fue Feliciano Candau Pizarro, primero en las actividades en el Ateneo y Sociedad de Excursiones de Sevilla y, posteriormente, como profesor auxiliar de la cátedra de Historia Universal, desde 1894, y que ocuparía como catedrático desde 1903. Fue autor de una de las primeras obras sobre la prehistoria sevillana, editada por el Ateneo en el mismo año 1894, junto a otra muy similar de Carlos Piñal[30], aunque después de este momento no vuelve a publicar ningún estudio de carácter prehistórico. Como catedrático de Historia Universal desarrollará una importante actividad académica en la Facultad de Filosofía y Letras, así como ocupó el puesto de rector de la Universidad de Sevilla por dos ocasiones, entre los años 1916-1917 y 1922-1930.

El mismo año que Sales y Ferré se traslada a Madrid fue cuando el rector de la Universidad de Sevilla Adolfo Morís y Fernández-Vallín creó oficialmente el Museo Arqueológico de la Facultad, que aquél había impulsado. Hay referencias de que con anterioridad se habían donado algunas piezas arqueológicas a la universidad de la mano del que habría de ser el gran benefactor del museo universitario, Francisco de Paula Caballero-Infante y Zuazo, funcionario administrativo de la universidad, en donde era Secretario General hacia finales del siglo[31]. Así, en el acta de la sesión de 19 de junio de 1893 se daba “conocimiento del nuevo é importante donativo que había hecho el Sr. Secretario general de esta Universidad de objetos para la colección arqueológica de la Facultad”, lo que implicaba al menos una donación anterior. Francisco de Paula Caballero-Infante era un anticuario muy destacado de Sevilla, miembro de la mayor parte de las instituciones culturales (Sociedad Protectora de las Bellas Artes; Real Academia de Buenas Letras; Sociedad Económica de Amigos del País; Ateneo y Sociedad de Excursiones; Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos; correspondiente de la Real Academia de la Historia) y poseedor de una importante colección arqueológica, de la que se desprendió parcialmente para dotar de fondos adecuados –de épocas griega y romana- el nuevo Museo Arqueológico de la Facultad. Se conserva el acta de cesión de materiales llevado a cabo de nuevo en 1898 por Caballero-Infante (aunque tiene fecha de 15 de marzo de 1899), que se reproducirá en el apéndice de este trabajo (Fig. 10).

Según se recogiera en el acta de 8 de octubre de 1898, la donación se hacía “…movido por su gran amor á esta Escuela y en el deseo de fomentar la creación de un Museo de Antigüedades á fin de que los alumnos de las enseñanzas históricas aprendiesen en él prácticamente lo que en cátedra les explicaran los Profesores, regalaba á esta Facultad los objetos especificados en la nota que muy luego se copia, pero bajo la condición de que si andando los tiempos el Gobierno de la Nación, por cualquier motivo, suprimiera en este Centro Universitario dicha Facultad de Filosofía y Letras volvieran á él ó a sus legítimos herederos todos los objetos donados.

Ello se acompañaba con la referencia a que, según oficio del rector de 2 de octubre de 1898, se había creado oficialmente el Museo Arqueológico en la Facultad de Filosofía y Letras, para : “…coadyuvar al mejor planteamiento de las reformas hechas en los estudios de la Facultad de Filosofía y Letras por el Decreto Ley de treinta de Septiembre último, especialmente en los respectivos á las enseñanzas históricas y contando con el donativo del Sr. D. Francisco Caballero-Infante y Suazo, había acordado la fundación en la de esta Universidad de un Museo de prehistoria y arqueología y comprado para la colocación de los objetos hoy existentes y de los que en lo sucesivo se adquirieran una vitrina que destinaba en propiedad á la Facultad…[32].

Algunas de estas piezas se fotografiaron en la primera mitad del siglo XX y existe ese testimonio gráfico en los fondos de la Fototeca de la Universidad de Sevilla, ya que en su gran mayoría las piezas han desaparecido, como consecuencia de los avatares de la colección universitaria a lo largo del siglo XX. Por ejemplo, de la importante serie de vasos griegos donados en 1898, sólo queda un ejemplar[33] (Fig. 11).

A partir de ese momento tenemos constancia de otras aportaciones de piezas. Junto a una nueva donación de Caballero-Infante en 1903, en la que se incluyen algunas lucernas romanas de decoración de carácter erótico, conocidas por fotografía (Fig. 12), podemos citar otras aportaciones menores por parte de profesores del claustro universitario, asi como de otras figuras de Sevilla y fuera de ella, como el arqueólogo Pelayo Quintero Atauri, el ingeniero inglés Horace Sandars, el notario y registrador de la propiedad Diego Angulo Laguna (padre de Diego Angulo Íñiguez, alumno de la Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla y, posteriormente, profesor auxiliar, antes de trasladarse a Madrid), o Claudio Sanz Arizmendi, que fue profesor de la cátedra de Arqueología[34], desde 1902 a 1919. Debemos resaltar las aportaciones de Joaquín Hazañas y de la Rúa, catedrático de la misma Facultad de Filosofía y Letras, ya que, desde 1919, será nombrado Director del Museo.

Como se dijo, en una fecha indeterminada entre 1900 y 1909 debió se llevarse a cabo el importante traslado de piezas prehistóricas desde la colección del Gabinete de Ciencias Naturales de la Facultad de Ciencias, ya que la parte prehistórica no era comparable a la de época clásica. También se incorporaron otras piezas arqueológicas procedentes de otras instituciones sevillanas, como ocurre con el antiguo Museo Arqueológico del Ateneo y Sociedad de Excursiones de Sevilla, del que pasaron algunas piezas escultóricas, una inscripción sepulcral y urnas romanas (Fig. 13), así como piezas prehistóricas, que en 1894 estaban en el Museo del Ateneo según refiere el propio F. Candau[35]. No sabemos el momento y circunstancias exactos de la desaparición del museo ateneísta y la incorporación de los materiales a la Facultad, pero en todo caso es con anterioridad a 1920, e incluso podríamos hipotetizar que hacia 1917, ya que sabemos que en ese año se reforma el Museo, que seguía anexo al Museo, y quizá fue debido a la llegada de los nuevos materiales. Se ha dicho que en esa reforma colaboró desde el punto de vista científico el arqueólogo Jorge Bonsor[36]. Aunque no hay un testimonio directo, sí se constata relación entre éste y Hazañas y de la Rúa[37]. Esta ampliación fue favorecida por Feliciano Candau durante su primer mandato de rector[38], y precisamente fue durante su segundo mandato rectoral cuando se llevó a cabo una segunda reforma del Museo. Se produjo entre 1923 y 1925 y supuso la ampliación del espacio destinado a la Biblioteca y el Museo, al que se dotó de más vitrinas[39]. Ello demuestra que, aunque F. Candau no volvió a dedicarse a los estudios arqueológicos, sí comprendía la importancia de este tipo de colecciones como apoyo a la docencia histórica.

Precisamente en una Guía de Sevilla que editó en 1917 para los miembros del Congreso celebrado en Sevilla de la Sociedad Española para el Progreso de las Ciencias, se describe sucintamente el Museo Arqueológico de la Universidad:

Biblioteca y Museo Arqueológico de la Facultad de Filosofía y Letras: Inmediatos al decanato de dicha Facultad se encuentran estas dos dependencias, ocupando cinco habitaciones o departamentos.

…El Museo Arqueológico, en el que figuran más de un millar de objetos, ha sido formado por la buena voluntad de varios catedráticos que, con este objeto, han cedido sus colecciones particulares y han excitado el celo de otros coleccionistas para que hicieran análogas donaciones, sin que hasta la fecha, los fondos del Estado hayan contribuído a su formación ni a su fomento.

Abundan en él los objetos prehistóricos, procedentes, en su mayor parte, de Andalucía, existiendo muy buenos ejemplares de arte oriental y griego, entre éstos un bombylios corintio y varios vasos de Santorino, así como de arte etrusco, italo-greco, ibérico, romano, pagano y cristiano, árabe y medioeval. Forman parte de este Museo una inmensa colección de documentos y un monetario, en el que abundan las monedas autónomas españolas y las medallas de proclamación y conmemorativas de fechas célebres.[40]

El cambio de sede universitaria en 1954 desde el edificio de calle Laraña al de la antigua Real Fábrica de Tabaco, alqueya ns referimos en relación a los avatares de la colección del Gabinete de Ciencias Naturales, también significó un cambio importante para el Museo Arqueológico, que le llevó finalmente a perder su identidad, separado de la Biblioteca de la Facultad[41]. En el siguiente tercer cuarto del siglo XX tuvo especial relación con la colección arqueológica universitaria Concepción Fernández-Chicarro y de Dios, funcionaria del cuerpo de archiveros, bibliotecarios y arqueólogos y destinada -desde 1945- al Museo de Sevilla, del que además fue su Directora entre 1959 y hasta su muerte en 1979; también colaboró con la docencia universitaria, desarrollando labores de ayudante del catedrático Juan de Mata Carriazo desde el año 1951 en adelante, y siendo profesora adjunta interina de Arqueología hasta 1966 y, desde 1970 a 1973, profesora de la asignatura de Museografía[42]. Esa vinculación con la Universidad y su formación museística seguramente serían determinantes en su dedicación al Museo de la Facultad, como que queda constatado en varios trabajos que estudiaron materiales de la colección[43]. Asimismo se incrementaron los fondos, como por ejemplo, mediante una colección de piezas egipcias, otra de piezas prehistóricas del Alto Guadalquivir y varias colecciones numismáticas. Las piezas arqueológicas se habían colocado en vitrinas en el actual patio del Dpto. de Historia del Arte, pero las pérdidas y otras vicisitudes hicieron que, finalmente, se empaquetaran y se almacenaran en una dependencia del mismo Dpto. de Historia del Arte, quedando las vitrinas vacías de sus contenidos (Fig. 14). Es por ello que la tradicionalmente llamada “colección arqueológica del Laboratorio de Arte” no tuvo correspondencia con aquel Laboratorio de Arte creado por el catedrático malagueño Francisco Murillo Herrera en 1907 y del que fue nombrado director en 1919, sino que eran los materiales que restaban del antiguo Museo Arqueológico de esa Facultad, creado oficialmente en 1898.

Apéndice[44]

Acta de entrega de la donación efectuada por D. Francisco Caballero-Infante Zuazo, de una colección de cerámicas, bronces, etc., a la Facultad de Filosofía y Letras, y depositada en la Biblioteca de dicha Facultad. 15 de marzo de 1899:

 

En la ciudad de Sevilla á quince de Mar- / zo de mil ochocientos noventa y nueve, reunidos / en la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y / Letras de esta Universidad literaria el Ilmô Sôr / Rector de la misma D. Adolfo Moris Fernandez / Vallín, los Srês Decano y Bibliotecario de la / expresada Facultad D. Federico de Castro Fer- / nandez y D. Francisco Pagés Belloc, y el Sôr / D. Francisco Caballero-Infante Zuazo, donan- / te de varios objetos, con asistencia de D. José / Alvarez de los Corrales y Cano, Oficial prime- / ro de la Secretaría general de dicho Centro de / enseñanza, en funciones de Secretario general / por incompatibilidad del último de los Srês / nombrados que ejerce el referido cargo, el Sôr / Rector expuso que autorizado por Real or- / den de catorce de Diciembre de mil ochocien- / tos noventa y ocho para que en nombre de la / repetida Facultad y como Rector aceptase y / se hiciese cargo con la reserva ó condicional / impuestas por el donante, de las colecciones // de objetos de cerámica, bronce y otras mate- / rias, había invitado á los presentes, y en su cum- / plimiento el Sôr D. Francisco Caballero-Infante / Zuazo hizo formal entrega de las citadas colec- / ciones, que mas adelante se detallan y consig- / nó que las regalaba á la Facultad de Filosofía / y Letras de la Universidad de Sevilla, pero con / la reserva de derechos de que fuesen devueltos / todos los objetos al exponente ó á sus legítimos / herederos, si ocurriese, andando los tiempos, que / el Gobierno de la Nación por cualquiera moti- / vo suprimiese en este Centro docente la expre- / sada Facultad.

            El Sôr Rector, en ejecución de la cita /da Real disposición aceptó y recibió con la / reserva de derechos consignada los objetos que / acababa de entregar el Sôr Caballero-Infante / y ordenó que quedasen colocados en la Biblio- / teca de la Facultad de Filosofía y Letras, bajo / la custodia del Bibliotecario de la misma, ex / tendiendose la presente acta, de la cual se / expiden dos copias, una para el donante / y otra para que obre sus efectos en el Decanato / de la expresada Facultad, y firman los con- / currentes, de lo cual certifico: – Cerámicas // Hidria de boca trilobada, barro negro fabrica- / ción etrusca.- Kalpis italo-griego, de la escuela de / Nicosthenes – Bombylios de fabrica corintia – / Catino italo-griego – Figura de mujer velada, / fabrica siciliana – Lucerna monolychnis, con / asa. En el disco Mercurio. Encontrada en Vi- / llafranca de los Barros.- Cabeza de Palas, / encontrada en Itálica.- Ungüentario – Pequeña / ánfora, italo-griega – Fragmento de un vaso / ¿celtíbero? – Bombylios de Santorin – Arybalos / de Santorino – Kotyliscos de Santorino – Poculum / encontrado en la necrópolis de Carmona.- Kan- / tharos, fabricación etrusca – Silbato de Centurión / Romano, encontrado en Osuna.- Patera de barro / ¿saguntino? con adornos en relieve y la marca de / fábrica OF. MICCIONIS. Encontrado en Ante- / quera. Antefixas romanas encontradas en Itá / lica – Tegulas ¿visigóticas? encontradas en las / ruinas de Carissa – Alabastron encontrado en / Itálica – Urna cineraria de plomo. En la tapa / en letras punteadas PMPFABVLAE. Necrópolis / de Carmona – Urna cineraria de barro. En la // tapa FABIAE·Q·F·MAVRAE·XXXI Necrópolis de / Carmona – Soporte de un vaso etrusco – Lucerna / monolychnis cristiana. En el disco el monogra- / ma de Jesucristo. Encontrada en Villafranca de / los Barros. – Bronce, hueso y otras materias.- / Asa de un objeto desconocido. Bronce – Armilla / de gladiador romano. Bronce – Patera con pié. / Bronce – Figuras ¿prehistóricas? Encontradas / en diversos puntos de Andalucía. Bronce – Distin- / tivo de las Sacerdotisas de Neton. Encontrado en / Osuna. Bronce – Fragmento de cañeria de plo- / mo con la inscripción IMP en la parte superior / y DD en la inferior. Encontrado en Itálica.- / Cuspis ó puntas de lanza de bronce, encontradas / en diversos puntos de España.- Patera romana, / de cobre encontrada en las ruinas de Clunia.- / Stylo romano de hueso encontrado en Itálica. – / Cochlear romano de hueso, encontrado en Itálica – / Sortija romana, de pasta, con una serpiente en / el chaton. ¿Amuletos? de varias, materias tres de / ellos encontrados en Itálica.- Umbilicus de bronce / de un escudo etrusco, con adornos de relieve al pun- / teado.- Címbalo de bronce – Glandes romanas de / plomo, encontradas en Osuna.- Peso de bronce / de una balanza romana.- Mascaron, de bron- // ce dorado, de una fuente.- Cochlear romano / de bronce.- Tenens romano de bronce.- Adorno / de bronce de un mueble.- Petral de caballo, / bronce.- Llave de bronce de una fuente.- Ex –voto / de bronce, figura un caballo.- Ex -voto de bron- / ce, figura un gallo. Encontrado en Dénia / en las ruinas del Templo de Diana.- Collar / romano de bronce.- Rueda celta? de bronce.- / Acus de bronce para colgar y atizar las lu- / cernas.- Ex -voto. Toro de bronce con incrus- / taciones de plata.- Ex – voto de bronce. Un / ratón comiendo un fruto.- Ex – voto de bron- / ce. Representa un pié.- Espátula romana / de bronce.- Auriscalpium romano, de bronce.- / Pinzas romanas, de bronce.- Clavo roma- / no de bronce.- Dos hojas de puñal romano / de bronce.- Estátua de bronce, representando / á Hércules. Fábrica romana.- Bola y ca- / dena de bronce de esclavo romano. Tiene la le- / yenda MENANDER.- Tintinabulum romano / de bronce, con la leyenda al punteado MR.- / Tintinabulum romano de bronce, para ani- // males.- Fragmento de un strigilo. En el man- / go se halla representado Hercules luchando / con un león. Encontrado en Valencia.- Lla- / ves romanas de bronce.- Fibulas romanas / de bronce.- Mango de espejo, bronce.- Espejos / romanos de bronce, uno con pulimento.- Lla- / ve de bronce de una fuente, figurando un

animal.- Pié de bronce, de candelabro.- Pié / de candelabro romano figurando una garra / de águila.- Ex -voto de bronce, figurando dos / medios toros unidos. Procede de la campiña / de Roma.- Fragmento de bronce de un arma / arrojadiza – Peso de plomo, para mantener / derecho el vestido de las damas romanas.- Do- / narium romano de bronce. Encontrado en / Zafarraya.- Brazo de bronce teniendo en la / mano una patera con un grano de incienso.- / Lucerna monolychnis de bronce, el asa en / forma de media luna. Osuna.- Cadus de / bronce. El asa termina en un busto humano. / Cartagena.- Armas arrojadizas.- Pixis de / bronce. Mérida.- Cuño de hierro de mone- / das árabes.- Un sello árabe de bronce.- Divi- / nidades egipcias de bronce.- Estatua de bron- / ce. Hércules con la maza. Fabrica etrusca? – // Dedal? arabe de bronce.- Un brazo con la ma- / no haciendo el signo contra el faccinum.- Co- / llar de agata.- Collares de piedras de diversos / colores.- Llave árabe encontrada en Sevilla.- / Un trozo de pavimento de mosaico encontrado en / Itálica, con dibujo geometrico.- Cesto de minero / romano encontrado en las Minas de la Unión. / (Cartagena).- Lámina de espada de bronce, ro- / mana encontrada en Son Saura. (Isla Menorca.) / Cuchara de plomo, encontrada en las Minas de / Portman. (provincia de Murcia).- Asa de un ob- / jeto de bronce encontrado en Cartagena.- Pun- / ta de lanza, de bronce, romana, encontrada / en Son Saura. (Isla Menorca) Fragmento de / punta de lanza romana de bronce encontrada / en Son Saura. (Isla Menorca).- Busto de guer- / rero en bronce encontrado en el Parthenon de / Atenas.- Seis objetos prehistóricos procedentes de / Orihuela (provincia de Alicante.) – Cinco objetos / prehistóricos de la misma procedencia.- Escoplo / romano de bronce, encontrado en Son Saura. / (Isla Menorca) – Objeto de bronce romano, de // uso desconocido, encontrado en Son Saura. (Is / la de Menorca) – Dos strígilos romanos de bron / ce encontrados en Cartagena.- Dos Sympulos /romanos de bronce encontrados en Cartagena – / Una Acus Comatoria romana de bronce en- / contrada en Cartagena.-

[Rúbricas: Dr. Adolfo Morís y Fernández-Vallín;   Dr. Federico de Castro; Francisco Pagés y Belloc; Francisco Caballero-Infante; José Alvarez de los Corrales]”.

 

Bibliografía citada

Aguilar 1989: “Estudio preliminar”, en A. Machado y Núñez. Páginas escogidas, Sevilla, Ayuntamiento de Sevilla, 1989, 13-44.

Aguilar 1990: Cultura popular y Folklores en Andalucía (Los orígenes de la Antropología), Sevilla, Diputación de Sevilla, 1990.

Aguilar 1991: AGUILAR PIÑAL, F., Historia de la Universidad de Sevilla, Sevilla, Universidad de Sevilla, 1991.

Barras 1910: BARRAS DE ARAGÓN, F. de las, “Nota necrológica”, Boletín de la Sociedad Española de Historia Natural, X, 1910, 337-339.

Bandera y Ruiz 1992: BANDERA ROMERO, M. L. de la y RUIZ BREMÓN, M., “Un nuevo Attis funerario de la Bética”, Habis, 23, 1992, 159-169.

Beltrán 2002: BELTRÁN FORTES, J., “Arqueología sevillana de la segunda mitad del siglo XIX: una práctica erudita y social”, M. Belén y J. Beltrán (eds.), Arqueología fin de siglo. La arqueología española de la segunda mitad del siglo XIX (I Reunión Andaluza de Historiografía Arqueológica) (= Spal Monografías III), Sevilla, Universidad de Sevilla, 2002, 11-42.

Beltrán 2004: BELTRÁN FORTES, J., “Manuel Sales y Ferré”, Pioneros de la Arqueología en España del siglo XVI a 1912 (= Zona Arqueológica 3), Alcalá de Henares, Museo Arqueológico Regional, 2004, 215-221.

Beltrán 2011: BELTRÁN FORTES, J. (2011): “Biografía de Concepción Fernández-Chicarro y de Dios”, L. Roldán y J. Blánquez (eds.), Carteia III, Madrid, Junta de Andalucía, Universidad Autónoma de Madrid y CEPSA, 2011, 199-208.

Beltrán 2012: BELTRÁN FORTES, J., “El desarrollo de la arqueología en el marco de la Universidad de Sevilla durante los siglos XIX y XX”, J. Beltrán, M. T. Henares y R. Huarte, Un Museo en la Universidad. Colecciones Arqueológicas de la Universidad de Sevilla (siglos XIX y XX), catálogo de exposición, Sevilla, CICUS y Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 2012, 25-64.

Beltrán y Belén 2007: BELTRÁN FORTES, J. y BELÉN DEAMOS, M., “La Arqueología en la Universidad de Sevilla. I. El siglo XIX”, M. Belén y J. Beltrán (eds.), Las Instituciones en el origen y desarrollo de la Arqueología en España (= Spal Monografías X), Sevilla, Universidad de Sevilla, 2007, 93-142.

Beltrán y Henares 2012: BELTRÁN FORTES, J. y HENARES GUERRA, M. T., “El Museo Arqueológico de la Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla”, J. Beltrán, M. T. Henares y R. Huarte, Un Museo en la Universidad. Colecciones Arqueológicas de la Universidad de Sevilla (siglos XIX y XX), catálogo de exposición, Sevilla, CICUS y Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 2012, 89-129.

Beltrán y Huarte 2012: BELTRÁN FORTES, J. y HUARTE CAMBRA, R., “Un Museo en la Universidad. Un proyecto de exposición en la Universidad de Sevilla”, J. Beltrán, M. T. Henares y R. Huarte, Un Museo en la Universidad. Colecciones Arqueológicas de la Universidad de Sevilla (siglos XIX y XX), catálogo de exposición, Sevilla, CICUS y Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 2012, 11-24.

Beltrán y López 2012: BELTRÁN FORTES, J. y LÓPEZ RODRÍGUEZ, J. R., “Historia de las colecciones del Museo Arqueológico de Sevilla”, Horti Hesperidum, I, 2012, 95-125 (consulta on line: http://www.horti-hesperidum.com/showrivista.php?item=121).

Caballero-Infante 1896: CABALLERO-INFANTE Y ZUAZO, F. de P., La cerámica italo-griega. Discurso dado en el Ateneo y Sociedad Excursionista de Sevilla, Sevilla, Ateneo y Sociedad Excursionista de Sevilla, 1896.

Calderón 1897: CALDERÓN Y ARANA, S., “Nota necrológica”, Actas de la Sociedad Española de Historia Natural, XXVI, 1897, 136-142.

Candau 1894: CANDAU Y PIZARRO, F., Prehistoria de la Provincia de Sevilla, Sevilla, C. Salas, 1894.

Cañal 1894: CAÑAL Y MIGOLLA, C., Sevilla Prehistórica. Yacimientos prehistóricos de la provincia de Sevilla, Madrid, F. Fé, 1894.

Chic 1985 y 1988: CHIC GARCÍA, G. Epigrafía anfórica de la Bética, vols. I y II, Sevilla, Universidad de Sevilla, 1985 y 1988.

Díaz 2002: DÍAZ DEL OLMO, F., “Barras de Aragón: Ciencia, erudición y docencia durante el regeneracionismo en España”, en BARRAS DE ARAGÓN, F. DE LAS, Tres estudios de…, Sevilla, Ayuntamiento de Sevilla, 2002, IX-XXX.

Falcón 1995: FALCÓN MÁRQUEZ, T., V Centenario. Universidad de Sevilla, catálogo de exposición, Sevilla, Universidad de Sevilla y Fundación El Monte, 1995.

Galán 1993: GALÁN HUERTAS, E., Guía del Museo de Geología de la Universidad de Sevilla, Sevilla, Universidad de Sevilla, 1993.

Gibson 2006: GIBSON, I., Ligero de equipaje. La vida de Antonio Machado, Madrid, Aguilar, 2006.

Henares 2012: HENARES GUERRA, M. T., “El museo del Gabinete de Historia Natural de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Sevilla”, J. Beltrán, M. T. Henares y R. Huarte, Un Museo en la Universidad. Colecciones Arqueológicas de la Universidad de Sevilla (siglos XIX y XX), catálogo de exposición, Sevilla, CICUS y Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 2012, 65-87.

Henares 2013: HENARES GUERRA, M. T., La colección de Prehistoria del antiguo Gabinete de Historia Natural de la Universidad de Sevilla, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2013.

Huarte y Beltrán 2012: HUARTE CAMBRA, R. y BELTRÁN FORTES, J., “Catálogo”, J. Beltrán, M. T. Henares y R. Huarte, Un Museo en la Universidad. Colecciones Arqueológicas de la Universidad de Sevilla (siglos XIX y XX), catálogo de exposición, Sevilla, CICUS y Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 2012, 130-171.

Jerez 1980: JEREZ MIR, R., La introducción de la Sociología en España: M. Sales y Ferré. Una experiencia truncada, Madrid, Ayuso, 1980.

López 2010: LÓPEZ RODRÍGUEZ, J. R., Historia de los museos de Andalucía. 1500-2000, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2010.

López 2010: LÓPEZ RODRÍGUEZ, R., La Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la Provincia de Sevilla, Sevilla, Diputación de Sevilla, 2010.

Luzón 1964: LUZÓN NOGUÉ, J. M., “Braserillo de la colección arqueológica de la Universidad de Sevilla”, Archivo Español de Arqueología, 37, 1964, 156-158.

Machado 1871: MACHADO Y NÚÑEZ, A., “De la Cueva de la Mujer en Alhama”, Revista Mensual de Filosofía, Literatura y Ciencias, III, 315-322.

Macpherson 1870-1871: MACPHERSON, G., La cueva de la Mujer. Descripción de una caverna conteniendo los restos prehistóricos, descubierta en las inmediaciones de Alhama de Granada, Cádiz, Revista Médica, 1870-1871.

Maier 1999: MAIER ALLENDE, J., Epistolario de Jorge Bonsor (1886-1930), Madrid, Real Academia de la Historia, 1999.

Martín 1886: MARTÍN VILLA, A., Reseña histórica de la Universidad de Sevilla, Sevilla, Sociedad de Bibliófilos Andaluces, 1886.

Pablo-Romero 1982: PABLO-ROMERO DE LA CÁMARA, M. de, Historia del Ateneo de Sevilla (1887-1931), Sevilla, Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos, 1982.

Pineda 2006: PINEDA NOVO, D., El otro Machado, Sevilla, Guadalquivir Ediciones, 2006.

Rodríguez-Baltanás 2006: RODRÍGUEZ-BALTANÁS GONZÁLEZ, E., Los Machado. Una familia, dos siglos de cultura española, Sevilla, Fundación José Manuel Lara, 2006.

Sanz 2005: SANZ SERRANO, M. J., “Imágenes de la primitiva Universidad de Sevilla”, Laboratorio de Arte, 18, 2005, 89-106.

VV.AA. 1917: Guía de Sevilla. Asociación Española para el Progreso de las Ciencias. VI Congreso (Mayo de 1917). Dedicada a los Congresistas por el Comité Local, Sevilla, Gironés, 1917.

VV.AA. 2011: Sevilla y los Machado, catálogo de exposición, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2011.

 

 

 

 

[1] Parte de la colección se puede consultar en la página web de Patrimonio de la US: http://www.patrimonioartistico.us.es/lista.jsp?page=con&buscando=true&grupo=33&campo=grupo (consulta en 15 de mayo de 2015).

[2] Aguilar 1991; Falcón 1995.

[3] Un resumen de los avatares del edificio del Colegio-Universidad, en Beltrán y Huarte, 2012: 20-23. La portada del edificio renacentista se trasladó a las antiguas huertas del convento de Santa Clara, próximo a la Torre de Don Fadrique (Sanz 2005), y actual centro municipal de Sta. Clara, donde se conserva actualmente, y sirvió a comienzos del siglo XX como portada a su vez del Museo Arqueológico Municipal de Sevilla.

[4] Beltrán y Huarte 2012: 17.

[5] Bajo la coordinación de Ana Galán Pérez y de María Dolores Ruiz de Lacanal Ruiz-Mateos, a quienes agradezco la invitación. Este texto se referire, pues, a la ponencia presentada en el edificio Celestino Mutis, CITIUS II, el 18 de noviembre de 2014.

[6] Ha dido muy importante el interés que la figura de Antonio Machado ha generado como la primera de las tres generaciones que inicia nuestro personaje: además, su hijo Manuel Machado y Álvarez, “Demófilo”, y sus nietos los poetas Antonio y Manuel Machado (Aguilar 1990; Rodríguez-Baltanás 2006; Gibson 2006; Pineda 2006; VV.AA. 2011).

[7] Archivo Histórico de la Universidad de Sevilla (=AHUS), leg. 1005-1: 76s. El legajo AHUS 120-26-286 conserva el Expediente para el grado de Licencia en la Sección de Ciencias Naturales. Señor D. Antonio Machado y Núñez.

[8] Martín 1886: 77.

[9] Hay que remitir, sobre todo, a los estudios de Henares 2012 y 2013.

[10] Beltrán y Belén 1997: 126-128.

[11] Calderón 1897: 139. Véase Henares 2012: 66, y 2013: 63.

[12] Henares 2012: 69.

[13] Macpherson publicó los resultados de sus trabajos en 1870-1871 (Macpherson 1870-1871), y asimismo los dió a conocer Machado (1871).

[14] De las Barras 1910: 338.

[15] Dos libros de inventario de la colección del Gabinete, de 1884 y 1885, se han conservado gracias a las gestiones de Emilio Galán Huertas, actual director del Museo de Geología de la Universidad de Sevilla. Galán 1993, así como su capítulo en este libro. Antonio Machado y Núñez había elaborado un catálogo, llamado Album de Historia Natural, pero que no se ha conservado (Henares 2013: 75).

[16] Beltrán y Henares 2012: 114.

[17] Henares 2012: 80.

[18] Díaz 2003.

[19] Lo refiere Henares 2012: 81.

[20] Henares 2012: 83.

[21] Véase Beltrán 2012: 52-53.

[22] Véase el capítulo de Emilio Galán en este mismo volumen.

[23] Libro de Actas, vol. II, 4 de enero de 1876. Las actas de la citada Comisión se conservan actualmente en el Archivo de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, de Sevilla. La cita se recoge en López 2010: 240, nota 130.

[24] Beltrán 2002.

[25] Beltrán y López 2012.

[26] AHUS, leg. 1229, tomo I: fol. 72r. Véase, Beltrán y Henares 2012: 91-92.

[27] Además, desde 1877 fundó la Biblioteca Científico-Literaria, para editar al español traducciones de obras escritas fuera de España, colaborando en esas traducciones personajes del entorno universitario e intelectual sevillano como el propio Antonio Machado y Núñez o su hijo Antonio Machado y Álvarez o el catedrático de Filosofía Federico de Castro (Aguilar, 1989: 32).

[28] Jerez 1980; Beltrán 2004; Beltrán y Belén 2007: 120-126.

[29] En el reglamento del Ateneo (art. 39) se indica que: “Se formará una Biblioteca y se creará un Museo General con los donativos de los socios, particulares y corporaciones, con los objetos que se recojan en las excursiones y los que compre la Sociedad” (Pablo-Romero 1982: 56-62; López 2010: 248).

[30] Candau 1894; Cañal 1894. Ambas fueron premiadas ex aequo por el Ateneo, lo que suponía la publicación correspondiente.

[31] AHUS, leg. 3625-4 (7), de fecha 1898.

[32] A lo largo del tiempo se cita indistintamente como Museo de Prehistoria y Arqueología, Museo de Prehistoria y, sobre todo, Museo Arqueológico.

[33] Caballero-Infante (1896) dedicó un estudio a los vasos griegos, en el que refiere algunos de su colección. Referencias a las piezas arqueológicas donadas en Beltrán y Henares 2012: 95-102; Huarte y Beltrán 2012.

[34] Beltrán 2012: 49-51. Ante la repentina muerte de Sanz Arizmendi en 1919, la docencia de Arqueología será asumida por Francisco Murillo Herrera, catedrático de Teoría de la Literatura y las Artes y director del Laboratorio de Arte nombrado ese mismo año de 1919.

[35] Candau 1894: 89, nota 1.

[36] López, 2010: 365.

[37] En una carta que Joaquín Hazañas manda a Jorge Bonsor ya el 5 de febrero de 1902, le dice: “Además de la Biblioteca hemos formado un pequeño Museo Arqueológico para que los alumnos aprendan a estudiar y cuyo catálogo publicaré pronto, no habiéndolo hecho ya por mis muchas ocupaciones. Si V. viene algún día por aquí y quiere visitarlo nos honraremos que me ayude con sus consejos..” (Maier 1999: 50 y 52). Lamentablemente Hazañas nunca llegó a publicar el catálogo.

[38] En la sesión de 13 de junio de 1917 del claustro de la Facultad de Filosofía y Letras se dice que “…todos los Sres. Claustrales elogiaron con entusiasmo las obras de reforma realizadas, durante el curso en el local Museo-Biblioteca de la Facultad y organización de aquel, trabajos llevados á cabo por la iniciativa y dirección del Ilmo. Sr. Rector Don Feliciano Candau y Pizarro y del catedrático Señor Don Joaquin Hazañas y la Rúa, acordándose unanimemente se haga constar en acta la intima satisfacción del Claustro por tan importantísimas mejoras…” (Beltrán y Henares 2012: 111).

[39] En junio de 1925 el claustro le manifiesta al rector F. Candau el agradecimiento por “…el arreglo que había ordenado se hiciera en las vitrinas del Museo Arqueológico de la Facultad” (Beltrán y Henares 2012: 112-113).

[40] VV.AA. 1917: 93-94.

[41] Por esa fecha o algo después debió de realizarse la copia a máquina de escribir de un listado de materiales que bajo el título Inventario de la colección arqueológica de la Universidad de Sevilla se conserva en el Fondo Documental Francisco Collantes, que custodia el Dpto. de Prehistoria y Arqueología, y donde se relacionan unas 600 piezas/conjuntos arqueológicos, clasificados por los apartados: Prehistoria, Arte Oriental, Arte Griego, Arte Etrusco, Arte Italo-Greco, Arte Romano pagano, Arte Romano Cristiano, Arte Árabe y Arte Cristiano Medieval. Hemos indicado a título de hipótesis que pudo responder originalmente a un listado elaborado por Joaquín Hazañas en su época como director del Museo; según Beltrán y Henares 2012: 121.

[42] Beltrán 2011.

[43] Martínez 1953; Luzón 1964. Más recientemente se estudiaron asimismo otros materiales: Chic 1985 y 1988; Bandera y Ruiz 1992.

[44] AHUS, legajo 1061-2, 4 h. La transcripción se ha hecho respetando la grafía de época. La barra inclinada indica cambio de línea; la doble línea de página.

Anuncios